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Centros ictiogénicos

Dentro de su ámbito de actuación, la Real Asociación Asturiana de Pesca Fluvial realiza actividades relacionadas con la conservación y protección de las especies piscícolas existentes en los ríos del Principado de Asturias, colaborando estrechamente con la Administración Autonómica en las labores de repoblación artificial, a cuyos efectos destina una parte importante de sus recursos económicos.

La Asociación dispone en propiedad de tres laboratorios ictiogénicos para la incubación y alevinaje de salmónidos, que se hallan ubicados en CABAÑAQUINTA (Aller), EL CONDADO (Laviana) y MONTESQUISO (Nava) con una capacidad total de 4.000.000 de huevos embrionados por año.

Actualmente el único laboratorio que está en funcionamiento es el de CABAÑAQUINTA, cuya historia de construcción les relatamos:

Transcurría el año 1976. El río Aller pasaba por una de las circunstancias más trágicas de su existencia. La furunculosis, enfermedad desconocida por estos predios al decir de los técnicos de la Administración piscícola de entonces, hacía profunda mella en las poblaciones de trucha de nuestro río. Los síntomas se manifestaban primeramente en los ejemplares de mayor tamaño, que nadaban a la deriva, hasta que vencidos por la virulencia de la enfermedad, se morían en los remansos.

Era desolador contemplar cómo sucumbían ejemplares de gran talla y poco a poco se extendía esa peste hasta los alevines de pocos meses.

Un grupo de pescadores de la cuenca del Aller, deciden plantear a la Administración la gran preocupación por el futuro de la pesca en toda la zona.

Como toda solución al problema, nos envían una cuba de repoblación con 250 ejemplares de trucha arco-iris y de peso superior al ½ kg. cada ejemplar. Ante tamaño disparate, decidimos plantearle al Presidente de la Asociación , D. Angel Rojo Melero, la necesidad de adquirir unos terrenos apropiados para la construcción de un laboratorio de incubación que pudiese resolver los problemas que nosotros ya teníamos, y que se veían venir al resto de los ríos.

El 17 de Noviembre de 1977, firman en la cafetería TEYKA de Moreda la escritura de compraventa de los terrenos entre los propietarios y D. Angel, en representación de la Asociación.

En un breve espacio de tiempo, un grupo de pescadores entusiastas acondicionaron una sencilla y simple balsa de incubación.

El paso siguiente fue la adquisición de 250.000 huevos embrionados de trucha fario, que supuso un desembolso de 250.000 pesetas de aquel entonces, equivalentes al valor de un piso.

Los primeros resultados fueron extraordinarios, y a los dos años se podía comprobar que el río Aller recuperaba el auge que había tenido antes de la enfermedad.

Desde entonces hasta hoy, muchas personas han participado en nuestros proyectos, y gracias a su ánimo, tesón y empeño, más de 12.000.000 de alevines de trucha y 4.000.000 de alevines de salmón han salido desde Cabañaquinta con destino a las repoblaciones de los ríos asturianos.

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